El riesgo de publicar nuestro ADN en el “Facebook” genético

A mediados de los setenta un asesino en serie sostuvo aterrorizada a lOS HABITANTES de California (Estados Unidos). Las autoridades no lograban capturarle y el temor a encontrarse con él duró múltiples décadas. El delincuente se colaba de noche en las casas de mujeres que vivían solas, las violaba y mataba. cincuenta de ellas consiguieron subsistir a sus violentos ataques. trece fallecieron en sus manos.

Asimismo cometía latrocinios o bien hería a parejas, con lo que su perfil distraía a la policía que llegó a opinar que se trataba de la acción de diferentes personas. Lo llamarón el Golden State Killer (el asesino del estado dorado), en referencia al apodo que se le da a California, donde actuaba.

El veintiocho de abril de dos mil dieciocho, la policía de Sacramento arrestó a Joseph James DeAngelo por estos crímenes.

Tras cuarenta y cuatro años de investigación y con una oferta de cincuenta.000 dólares estadounidenses de recompensa encima de la mesa (unos cuarenta y tres euros), no fue el dinero el que dio resultado, sino más bien la tarea de un equipo de científicos que encontraron el ADN de por lo menos un familiar de DeAngelo en una base de datos pública, una especie de Fb genético que se utiliza para comprender nuestras relaciones de parentesco, saber si por el planeta tenemos antepasados y relativos que no conocemos o bien para encontrar a personas desaparecidas. Su secuencia coincidía en parte con ciertas muestras recogidas en los diferentes escenarios donde violó y mató a sus víctimas.

Un análisis en profundidad, cruzando todos y cada uno de los datos de una línea de investigación policial que no ha trascendido, daba con la identidad de uno de los delincuentes más peligrosos y buscados de USA.

No obstante, de la misma manera que esta base de datos genéticos, puesta en la red a la predisposición del público, se ha utilizado con un buen fin y respetando la legalidad, 2 equipos científicos, de Israel y de E.U., alertan del riesgo que acarrea compartir nuestro ADN en ellas.

En nuestros días existen en el mercado compañías que por un escaso coste nos dan una secuencia genética personal que podemos subir a estas webs y cotejarla con los datos que guardan. De tener un familiar, conocido o bien no, que asimismo haya compartido sus análisis en este lugar, podríamos localizarlo mediante la herramienta. Esta es una alternativa personal que acarrea un peligro de privacidad que está en nuestra mano tomar. Mas, ¿Solo decidimos si nuestro ADN es público? Parece que no.

 

Los riesgos para la privacidad

El estudioso Yaniv Erlich, encargado científico de la compañía de análisis genéticos y base de datos MyHeritage, ha publicado este jueves en la gaceta Science un procedimiento que deja identificar, mediante su ADN a personas que ni tan siquiera han compartido en estas páginas webs sus datos.

Es suficiente con que lo hayan hecho familiares suyos, lo que levanta la alarma sobre la posibilidad de un empleo ilegal de una información tan sensible. Conforme Erlich y sus colegas, hasta un sesenta por ciento de la población estadounidense con ascendencia europea, incluyendo los que no han proporcionado una muestra genética, se pueden identificar merced a este procedimiento.

La consulta, además de esto, la puede hacer cualquier persona: policías, gobiernos, compañías de seguros médicas y, en suma, cualquier compañía, entidad o bien individuo.

“Ignorando las cuestiones de tipo legal, la policía o bien los gobiernos podrían rastrear a las personas en situaciones que la mayor parte de la gente considerarían privadas”, ha comentado  Shai Carmi, estudioso de la Escuela Braun de Salud Pública y Medicina Comunitaria (Universidad Hebrea de Jerusalén, Israel) y coautor del estudio. Poniendo otro ejemplo, “las compañías podrían identificar a pacientes que han participado en estudios de enfermedades”, ha añadido.

Se abre de esta forma el discute sobre la privacidad de los datos genéticos y la exigencia de una regulación. “Este es un compromiso que ha de ser discutido en la comunidad científica y por el público”, ha afirmado.

Esta situación se agudiza si se tiene presente el ataque sufrido en el primer mes del verano de dos mil dieciocho por la página web de datos genealógicos que dirige Erlich. MyHeritage fue pirateada y los e mails de noventa y dos millones de usuarios fueron robados. “Si bien las direcciones de correo estuvieron expuestas, todas y cada una de las claves de acceso prosiguen siendo seguras y no hubo fugas de datos genealógicos reservados”, ha asegurado su cooperador Shai Carmi.

En una investigación paralela publicada en la gaceta Cell, Noah Rosenberg de la Universidad de Stanford (Estados Unidos) y sus cooperadores, han desvelado un procedimiento para cruzar la información guardada en la enorme base de datos genética que maneja la policía (el conocido sistema CoDIS del FBI) con la de este género de webs públicas de carácter genealógico. Su estudio se ha centrado en la resolución de casos policiales complejos y no resueltos mas asimismo resalta el empleo incorrecto que se podría hacer, con las herramientas convenientes, de los datos genéticos de cualquier persona.

Nuestro estudio da información sobre los peligros de confidencialidad relacionados con la información genética. Conforme medran las bases de datos genómicas abiertas y son explotadas para la aplicación de la ley, el potencial de la comparación familiar entre 2 bases de datos genéticas diferentes descubre nuevos peligros de privacidad, ha explicado a este medio Jaehee Kim, autora primordial de este segundo estudio y también estudiosa del Departamento de Biología de la Universidad de Stanford (Estados Unidos).

En cualquier caso, y pese a los usos ilegales que se puedan hacer de los datos genéticos libres en la red de redes, se puede destacar que el propósito original de estas webs es útil. “Las bases de datos de ADN son vitales para la investigación y la tecnología biomédica”, ha asegurado Carmi. En el contexto de la identificación de personas, dejan identificar a familiares dados en adopción o bien a víctimas de secuestros. Asimismo pueden descubrir si un individuo tiene una familia diferente a la que uno piensa o bien asistir a las personas a conocer sus antepasados y sus orígenes étnicos.

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