Se pueden minimizar los riegos de la placenta acreta con un diagnostico temprano

En el momeno en que la placenta se adentra la pared muscular del útero se llama como placenta acreta. Esto hace que, tras el parto, no se consiga separar de manera normal sin ocasionar lesiones y sangrado.

Para eludir estas dificultades y progresar el cuidado de estas gestanes, en el año dos mil catorce el Centro de salud Val de Hebrón de Barna puso en marcha por vez primera en España una Unidad Multidisciplinaria de Placenta Accreta (UMPA). 4 años después los resultados comienzan a apreciarse.

“Hasta el momento hemos atendido a veinticuatro gestantes y cuando equiparamos nuestros resultados, en concepto de sangrados, ingresos en UCI, necesidad de transfusiones masivas, estancias medias y otros indicadores de calidad que frecuentemente se emplean, los resultados son muy ilusionantes. No solo en el momento en que nos equiparamos con nosotros mismos, sino más bien asimismo con otros centros”, explica Manel Casellas, jefe de la UMPA.

De esta manera por servirnos de un ejemplo, si se mira la necesidad de grandes cantidades de sangre en transfusión ya antes de la creación de la unidad, eran de un cincuenta y siete por ciento en pacientes de placenta acreta, al paso que ahora es de solo del trece,04 por ciento. Asimismo la necesidad de reintervención quirúrgica se ha mejorado, pasando del treinta y tres por ciento anterior al ocho con sesenta y ocho actual.

Otros apartados en los que se ha mejorado merced a esta unidad multidisciplinar son las lesiones de vejiga o bien uréter (de un trece por ciento a un cuatro con tres), los ingresos en la UCI (de un treinta y cinco por ciento a un veintiuno) y de momento no se ha debido lamentar ningún fallecimiento materno de la unidad, si bien esta nosología presenta una mortalidad de cerca de un siete por ciento.

Patología en aumento

Esta nosología cada vez es más usual en España y está relacionada con madres que tuvieron de antemano un parto por cesárea y presentan placenta anterior. La placenta anterior asimismo aumenta con los casos de cesárea. “Por momentos asistimos a más partos de esta clase, que es un factor de peligro conocido de acretismo placental, asimismo vemos un aumento de la patología” nos comenta Manel Casellas.

El número actual se aproxíma en cerca de 1 de cada quinientos embarazos, mas muchas mujeres no son diagnosticadas hasta el instante del parto, lo que puede complicarmucho el manejo de estas pacientes.

La detección anterior adquiere una singular relevancia y ante casos de antecedentes de cesáreas, una ecografía puede asistir a identificar apropiadamente si la placenta está obstruyendo el cuello uterino. Tanto es conque el porcentaje de pacientes detectadas con suficiente antelación ha pasado del cincuenta y seis al noventa y seis por ciento.

De esta manera es posible atender a estar pacientes ya antes, a lo largo de y tras el parto con un equipo multidisciplinar, que nos deje hacer una atención programada y que no sea la placenta la que tome el mando, sino seamos quienes atendamos a la gestante cuando la placenta está asintomática, agrega Casellas.

Así, el protocolo a continuar consiste en una programación del parto por cesárea en la semana treinta y cuatro. En el momento en que el pequeño es extraído se procede a una histerectomía, sacando el útero con la placenta dentro. “Así, al no desprenderla minimizamos el peligro hemorrágico”.

La mayor parte de las pacientes que padecen esta nosología ya han tenido uno o bien más hijos anteriores, con lo que no supone para ellas un inconveniente mayor el de la histerectomía. No obstante, sí que es verdad que asimismo puede darse el en caso de que mujeres en su primer embarazo y que hayan sufrido algún género de cirugía uterina anterior presenten la placenta accreta.

En estas se prosigue exactamente el mismo protocolo, salvo que exprese formalmente un deseo de sostener el útero, en tal caso procuramos opciones alternativas. Mas estas no son las más perfectas, con lo que notificamos a las pacientes de los peligros y las acompañamos en su decisión, apostilla Manel Casellas.

Equipo multidisciplinar

La eficiencia de la UMPA radica en el hecho de que está ubicada en un centro de tercer nivel con existencia de recursos y está integrada por un equipo multidisciplinario modelado por obstetras, cirujanos oncólogos ginecológicos, radiólogos intervencionistas, anestesiólogos, urólogos, neonatólogos y especialistas en resonancia imantada nuclear fetoplacentaria. Esta atención superespecializada es principal para ofrecer a la paciente los mejores resultados.

Como apunta Manel Casellas, uno de los objetivos principales de la UMPA es disminuir la morbimortalidad materna. Para eso, “los radiólogos intervencionistas ponen catéteres balón en las arterias ilíacas internas para poder hincharlos y reducir el flujo sanguíneo si el sangrado es importante”.

Por otro lado, y para identificar posibles lesiones uretrales a lo largo del procedimiento quirúrgico, los urólogos ponen catéteres en los 2 uréteres. “Esto es realmente útil en el caso de sangrado, pues nos facilita encontrar el uréter con el tacto si el sangrado es esencial a lo largo de la histerectomía”.

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